Las novelas policiales tienen un principio, un desarrollo y un final claros: un misterio, su investigación y su resolución. El lector espera que los acontecimientos se desarrollen de manera lógica y eficiente, y estas expectativas obligan al escritor a dedicar mucho tiempo a trabajar en la macroestructura en lugar de embellecer oraciones individuales.
(Crime novels have a clear beginning, middle, and end: a mystery, its investigation, and its resolution. The reader expects events to play out logically and efficiently, and these expectations force the writer to spend a good deal of time working on macrostructure rather than prettifying individual sentences.)
Esta cita enfatiza la importancia de la estructura y la progresión lógica en las novelas policiales. Destaca cómo las expectativas de los lectores de una narrativa coherente y eficiente obligan a los escritores a centrarse en el panorama más amplio (el desarrollo y el ritmo de la trama) en lugar del lenguaje decorativo o los adornos estilísticos. Este equilibrio garantiza que la historia siga siendo atractiva, clara y satisfactoria, lo que demuestra que una buena narración a menudo prioriza la claridad y el flujo lógico sobre la expresión ornamentada. Estos conocimientos son valiosos para cualquier escritor que busque elaborar narrativas convincentes dentro de las convenciones del género.