¡Cómo apagué ese aire tártaro!-cómo rechacé esa tierra de la autopista de peaje! ¡Esa carretera común en todo abollado con las marcas de los tacones y pezuñas serviciales; y me volvió para admirar la magnanimidad del mar que no permitirá que no haya registros.
(How I snuffed that Tartar air!--how I spurned that turnpike earth!--that common highway all over dented with the marks of slavish heels and hoofs; and turned me to admire the magnanimity of the sea which will permit no records.)
El orador reflexiona sobre una profunda sensación de libertad y elevación mientras lo contrasta con los elementos mundanos y opresivos de la vida cotidiana. Las imágenes evocan desdén por el mundo común, representada por la "Turnpike Earth" marcada por el desgaste de personas y animales. Esta dura realidad simboliza las limitaciones de una vida impulsada por la conformidad y las expectativas sociales.
En contraste, el orador encuentra consuelo e inspiración en la inmensidad y majestad del mar, que permanece intacta por las marcas y registros humanos. Esta admiración por el mar significa un anhelo de autenticidad y una conexión más profunda con la naturaleza, destacando el deseo del hablante de escapar de las limitaciones de la civilización y adoptar una existencia más noble e intacta.