No sigo tendencias, así que hago las mías propias.
(I don't follow trends, so I make my own.)
Esta cita encarna el espíritu de individualidad e innovación. Al optar por no ajustarse a las tendencias sociales, el orador enfatiza la importancia de la originalidad y la creatividad autodirigida. Alienta a abrazar la perspectiva única de uno y tomar la iniciativa para forjar un camino personal en lugar de seguir a la multitud. Esta actitud puede conducir a ideas innovadoras y a una auténtica autoexpresión, fomentando una sensación de empoderamiento y confianza. Sirve como recordatorio de que la verdadera innovación a menudo proviene de aquellos que se atreven a desafiar el status quo y confiar en sus propios instintos.