Tenía 36 años y había decidido dejar de actuar porque era muy decepcionante.
(I was 36, and I had decided to quit acting because it was so disappointing.)
Esta cita refleja un momento de desilusión en la vida de un actor que enfrenta la dura realidad de la profesión. Destaca los desafíos y decepciones generalizados que pueden llevar a alguien a reconsiderar su carrera profesional. Estos sentimientos son comunes en las industrias creativas, donde la pasión a menudo choca con los estrictos estándares de la industria y las expectativas insatisfechas. Reconocer los momentos de decepción es parte del crecimiento personal y también puede ser un catalizador para la reevaluación y el cambio. Incluso frente a los reveses, la perseverancia y la resiliencia son claves para superar las decepciones y encontrar un propósito renovado.