Si un hombre me abre una puerta o retira una silla para que este viejo pueda sentarse, me alegro.
(If a man holds a door open for me or pulls back a chair so that this old bag can sit down, I'm delighted.)
Los actos de bondad y cortesía, por pequeños que sean, enriquecen nuestras interacciones diarias y nos recuerdan nuestra humanidad compartida. Estos gestos demuestran respeto y consideración, lo que puede alegrarle el día a alguien y fomentar una cultura de consideración. Estos simples actos a menudo hablan más que las palabras, refuerzan los vínculos sociales y promueven la bondad en las comunidades. Aceptar estas pequeñas cortesías ayuda a crear un entorno más compasivo y comprensivo para todos.