Es una vieja idea isabelina. El tonto es el único al que se le permite burlarse del rey porque es un tonto. Puedo decir lo que quiera sobre los demás porque sólo soy un idiota al hablar; no estoy insistiendo en que sea más inteligente que los demás. Es una sátira.
(It's an old Elizabethan idea. The fool is the only one who is allowed to make fun of the king because he is a fool. I can say whatever I want about anybody else because I'm just an idiot talking - I'm not insisting that I'm any smarter than anyone else. It's satire.)
Esta cita destaca el papel único de la sátira y el humor como forma de crítica social. La idea de que el tonto o el bufón tiene la libertad de burlarse de quienes están en el poder porque se los percibe como menos sabios subraya la importancia del humor para desafiar la autoridad sin repercusiones. Sugiere que la sátira sirve como una voz vital en la sociedad, permitiendo una crítica honesta manteniendo al mismo tiempo una capa de humildad para el hablante. El reconocimiento de que uno es "sólo un idiota que habla" enfatiza la humildad y el valor de no tomarse a uno mismo demasiado en serio cuando se hace un comentario honesto.