Una vez estaba actuando tan duro que me rompí un diente con el micrófono. Durante el resto del programa tuve miedo de sonreír porque no estaba seguro de cuánto diente había perdido.
(One time I was performing so hard that I chipped my tooth on the microphone. For the rest of the show I was afraid to smile because I wasn't sure how much of my tooth was gone.)
Esta cita resalta el lado humorístico y vulnerable de las artes escénicas, donde incluso los percances pueden convertirse en historias memorables. Nos recuerda que las imperfecciones ocurren, pero no definen nuestro desempeño ni nuestro carácter. Aprovechar esos momentos con humor puede ayudarnos a superar las inseguridades y mejorar la resiliencia.