Las fiestas son felicidad organizada pero la felicidad es accidental. No se puede legislar al respecto.
(Parties are organised happiness but happiness is accidental. You can't legislate for it.)
Esta cita destaca la distinción entre los esfuerzos externos para crear alegría y la naturaleza impredecible de la verdadera felicidad. Si bien las reuniones sociales pueden organizarse para fomentar el disfrute, la felicidad genuina a menudo surge espontáneamente y no puede fabricarse mediante leyes o planes. Nos recuerda que debemos apreciar los momentos fortuitos de la vida que traen alegría más allá del control o la intención. Reconocer esto fomenta un equilibrio entre la creación de oportunidades para la felicidad y la aceptación de que algunos aspectos del bienestar están más allá de la intervención humana.