Rapear es mi sueño, pero mis hijos me hacen feliz.
(Rapping is my dream, but my kids make me happy.)
Esta cita destaca el acto de equilibrio entre perseguir pasiones personales y aceptar responsabilidades familiares. Refleja cómo las aspiraciones de uno, como seguir una carrera en la música, son importantes pero pueden ser secundarias frente a la alegría y la satisfacción que se encuentran al criar hijos. La declaración subraya la importancia similar de los sueños y la familia, sugiriendo que la verdadera felicidad a menudo proviene de apreciar lo que tenemos y luchar por lo que deseamos. Es un recordatorio de que la realización personal y la felicidad familiar no se excluyen mutuamente, sino que pueden coexistir armoniosamente.