Trabajo social y política nunca van de la mano, aunque la intención detrás de la política sea el trabajo social.
(Social work and politics never go together although the intention behind politics is social work.)
Esta cita destaca la compleja relación entre el trabajo social y la política. Si bien el trabajo social se centra fundamentalmente en ayudar a las comunidades y defender la justicia social, la política a menudo implica dinámicas de poder y compromisos que pueden entrar en conflicto con esos ideales. Sin embargo, la intención subyacente de la política (servir a la sociedad) se alinea con los principios del trabajo social. Sugiere que, aunque los vehículos a través de los cuales se produce el cambio social suelen ser políticos, los objetivos centrales siguen interconectados. Reconocer esta conexión puede inspirar a los trabajadores sociales a involucrarse más seriamente en los procesos políticos para lograr cambios significativos, en lugar de verlos como ámbitos completamente separados. En última instancia, la cita nos desafía a reflexionar sobre cómo se puede aprovechar el compromiso político para promover los objetivos de justicia social y bienestar comunitario.