Claro, los comediantes que dicen malas palabras o usan humor escatológico pueden provocar risas, pero son risas incómodas.
(Sure, the comedians who swear or use scatological humor can get laughs, but they're uncomfortable laughs.)
Esta cita examina cuidadosamente la naturaleza del humor que se basa en blasfemias o contenido escatológico. Si bien estos chistes pueden provocar risas inmediatas, a menudo lo hacen a expensas de la autenticidad y la camaradería duradera. Existe una clara diferencia entre el humor que conecta genuinamente con una audiencia y el humor que aprovecha el valor del impacto. Cuando los comediantes utilizan lenguaje grosero o humor corporal, puede provocar una reacción rápida y visceral, pero existe el riesgo de que fomente la incomodidad en lugar de la diversión genuina. Este malestar puede deberse a reservas morales, normas sociales o sensibilidades personales, lo que significa que las risas obtenidas son algo superficiales y pueden no resistir la prueba del tiempo o cruzar fronteras culturales. El humor que depende únicamente del impacto o la vulgaridad también puede disminuir el arte del comediante, ya que se basa menos en el ingenio y más en la provocación. Por el contrario, el humor verdaderamente convincente a menudo implica inteligencia, perspicacia o experiencia humana compartida, lo que puede fomentar una conexión auténtica en lugar de una diversión fugaz. La cita subraya sutilmente el valor del humor que, a pesar de ser quizás más refinado o sutil, tiene el poder de entretener sin inducir incomodidad, creando así una alegría más inclusiva y duradera. Al final, la preferencia por el humor que resuena en un nivel más profundo sobre las risas pasajeras y cargadas de incomodidad refleja un deseo de una comedia que eleve en lugar de alienar, y que celebre la conexión humana genuina por encima del shock fugaz.