Lo primero que quería ser era actor, incluso antes de querer ser cantante, antes de descubrir que podía cantar.
(The first thing I wanted to be was an actor, even before I wanted to be a singer, before I discovered I could sing.)
Esta cita destaca el poder de los sueños de la infancia y la fluidez de las aspiraciones. Muestra cómo nuestras primeras pasiones a menudo dan forma a nuestra identidad mucho antes de que las reconozcamos como parte de nuestro futuro. El énfasis en actuar como deseo inicial sugiere una fascinación por la narración, la interpretación y la expresión. Descubrir un talento, como el canto, a veces puede eclipsar o complementar esas ambiciones originales, pero el anhelo central de actuar sigue siendo fundamental. Nos recuerda que nuestras verdaderas pasiones a menudo permanecen bajo la superficie y que explorar diferentes salidas creativas puede ser un viaje de autodescubrimiento.