Somos una nación de niños con llave. Los modales empiezan en casa, y nadie está en casa enseñando modales para que los niños tengan respeto por los demás.
(We're a nation of latchkey children. Manners start at home, and no one is at home teaching manners so that children have respect for others.)
Esta cita subraya el papel crucial del ambiente hogareño en la formación del carácter y el comportamiento social de un niño. Cuando los niños carecen de orientación y modelos a seguir dentro de sus familias, es posible que tengan dificultades para desarrollar respeto, empatía y modales adecuados. A medida que la sociedad evoluciona, la base tradicional de la instrucción sobre civismo se ha alejado de los hogares, enfatizando la necesidad de una crianza intencional y esfuerzos comunitarios para inculcar estas virtudes. Enseñar modales no se trata sólo de etiqueta; se trata de fomentar el respeto y la comprensión que sustentan las interacciones sociales armoniosas. Reconocer la importancia de la educación temprana en buenos modales puede conducir a una sociedad más respetuosa y cohesiva.